Las puertas correderas o corredizas se han convertido en una de las opciones más populares a la hora de realizar una reforma, no solo por estética, sino por su funcionalidad y por su capacidad de ahorrar espacio. Por esta razón, si disponemos de poco espacio son, sin duda, una opción que debemos barajar; sin embargo, antes de decantarnos por una puerta abatible tradicional o una puerta corredera, debemos informarnos y conocer las ventajas y desventajas de las puertas correderas para así poder tomar una decisión consciente y correcta.

Ventajas de las puertas correderas

Optimizar el espacio

Como ya hemos adelantado, las puertas correderas ocupan mucho menos espacio que las puertas abatibles y esta es su principal ventaja, siendo perfectas para optimizar el espacio de las estancias más pequeñas al poder aprovechar todo el espacio de apertura que, en las puertas abatibles, no podemos utilizar.

Versatilidad

Las puertas correderas tienen otra gran ventaja y es que son ideales para cualquier estancia, adaptándose a la perfección a cualquier estilo decorativo, desde el minimalista al rústico, pues en el mercado podemos encontrar un amplio catálogo de tipos de puertas correderas y de diferentes materiales como madera, cristal o aluminio.

Fusionar e integrar estancias

Las puertas correderas nos permiten fusionar estancias adquiriendo una continuidad visual. Por ejemplo, en estancias abiertas o semiabiertas como salones y cocinas, permiten mantener las estancias separadas del ruido o de los olores, pero en espacios integrados.

Amplitud

Otra de las ventajas de las puertas correderas es que con ellas se consigue una mayor sensación de amplitud en nuestras estancias porque reducen el ruido visual creando estancias más amplias y espaciosas.

Cómodas y accesibles

Al enumerar las ventajas de las puertas correderas no podemos olvidar su comodidad, especialmente para las personas con movilidad reducida o para los niños, pues están adaptadas y son accesibles para ellos y no requieren de mayores esfuerzos para poder abrirlas y cerrarlas.

Puertas correderas

Desventajas de las puertas correderas

El precio

La primera desventaja de las puertas correderas es su precio, pues, generalmente, el precio de las puertas correderas es más elevado que el de las puertas tradicionales por sus sistemas de instalación. En muchos casos, si la instalación de la puerta corredera se realiza por dentro de la pared, requiere de obras mayores para colocar los mecanismos y el precio se ve encarecido.

Mantenimiento

Las puertas correderas requieren de un mantenimiento regular y más cuidadoso que el de las puertas abatibles tradicionales y esto puede suponer una desventaja. A pesar de ser un sistema muy práctico, en los rieles se puede acumular polvo o residuos que si no se retiran pueden afectar al funcionamiento normal de la puerta al no poder deslizarse correctamente.

Falta de aislamiento

Las puertas correderas, a diferencia de las puertas tradicionales abatibles, aunque ofrecen aislamiento, tanto térmico como acústico, es menor que el que proporcionan las puertas tradicionales. Por ello, si buscas una puerta sólida que aísle correctamente quizás este tipo de puertas no sean la mejor opción.

Paredes inutilizables

Las puertas corredizas comprometen la pared en la que van instaladas, ya que, al ser un hueco vacío, es recomendable no colgar nada en ellas, lo cual puede ser una desventaja de las puertas correderas a nivel estético o decorativo.

Si tras conocer las principales ventajas y desventajas de las puertas correderas quieres incluirlas en tu hogar, consulta sin compromiso con nuestros profesionales para que te asesoren correctamente en tu reforma en función de tu situación y tus necesidades específicas.