Cuando se trata de mantener nuestro hogar limpio, el baño es una de las estancias de la casa que requiere una especial atención, no solo por razones estética sino, principalmente, por higiene y salud, pues es una de las zonas más utilizadas del hogar y en la que más gérmenes y bacterias se acumulan. Por ello, cuando limpiemos el baño, debemos hacerlo a conciencia, lo que hace que, en la mayoría de ocasiones, la tarea de limpiar el baño se vuelva tediosa y engorrosa y nos lleve más tiempo del que nos gustaría. Para evitar que esto vuelva a ocurrir, profesionales de limpieza de Olid Urbión, te presentan en este artículo los consejos definitivos para hacer que la limpieza del baño sea rápida y efectiva.
¿Cómo limpiar el baño de manera rápida y efectiva?
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Prepara los productos de limpieza y los utensilios
Antes de comenzar con la limpieza del baño, asegúrate de tener cerca todos los utensilios que vas a necesitar; por un lado, todos los productos de limpieza específicos que vas a necesitar, desde desinfectantes hasta limpiacristales, sin olvidar las bayetas y las esponjas. Tener a mano todos los utensilios agilizará todo el proceso.
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Despeja toda la zona
El siguiente paso, antes de comenzar la limpieza en sí, es despejar toda la zona, tanto el suelo, retirando papeleras, cestos de ropa sucia, etc. como toda la zona del lavabo, quitando jabones, cremas u otros elementos decorativos. Aprovechamos también este momento para vaciar la papelera y retirar las toallas. A continuación, procederemos a quitar el polvo de todas las superficies.
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Limpia y desinfecta el inodoro
A continuación, comenzaremos con la limpieza del baño. En este primer paso, limpiamos y desinfectamos el inodoro, tanto por dentro como por fuera, sin olvidar los pulsadores, pues es uno de los lugares en los que más gérmenes se acumulan. Para ello, echaremos el producto de limpieza desinfectante indicado para inodoros y lo dejaremos actuar unos minutos. Una vez esperado el tiempo óptimo indicado por el fabricante, procederemos a frotar bien por todas las áreas y aclarar el producto, para lo cual utilizaremos siempre un trapo que será exclusivo para el inodoro. Es importante no utilizar este mismo trapo en otros elementos del baño para evitar traspasar los gérmenes y bacterias a otras superficies.
¡Importante! No olvides desinfectar la escobilla. Para hacerlo, sumérgela con lejía durante 10 minutos y pon un poco de limpiador de baño en el escobillero para que siempre tenga producto.
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Limpiar el lavabo
Lo ideal es limpiar de arriba hacia abajo, para evitar que la suciedad caiga en superficies que ya hemos limpiado. Teniendo esto en cuenta, si tenemos alguna estantería encima del lavabo será lo primero que debemos limpiar junto al espejo. Para limpiar el espejo, utiliza un limpiacristales y un trapo específico para ello o ayúdate de papel de periódico. A continuación, podremos pasar a limpiar el lavamanos con un producto específico y una vez limpio, pasaremos a secarlo con un paño limpio.
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Limpiar la ducha o la bañera
Antes de comenzar con la limpieza de la ducha o bañera, tendremos que retirar todos los botes de champú y gel que tengamos en la superficie. Una vez retirados todos los productos procederemos a su limpieza, para lo cual será necesario un antical o un limpiador específico para bañeras y una esponja o una bayeta y procederemos a aclarar con abundante agua los restos de producto. Por último limpiaremos la mampara y la secaremos bien. Lo ideal para que no se acumule la cal en la mampara es que diariamente se retire el agua después de la ducha con un limpia mamparas.
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Fregar el suelo
Por último, tendremos que fregar el suelo con una fregona y un producto específico para el suelo. Si vemos que hay algo de suciedad en el suelo, lo ideal es aspirarlo primero para eliminar cualquier resto de polvo o cabello que pueda haber. No olvides limpiar las esquinas y por debajo de los muebles. Cuando el suelo esté completamente limpio y seco, podremos volver a colocar en su sitio todas las cosas que habíamos retirado anteriormente como la papelera, el cesto de la ropa sucia… y como toque final, podremos colocar las toallas limpias.
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La importancia del mantenimiento diario
Para poder mantener el baño limpio y reluciente por más tiempo y que la limpieza sea más rápida y sencilla, es primordial tener una rutina de limpieza y mantenimiento. Para ello solo tienes que dedicar unos minutos cada semana para limpiar las superficies y desinfectar el inodoro y, de esta forma, sólo será necesaria una limpieza en profundidad una vez al mes, lo que facilita mucho la tarea y minimiza los tiempos.
Con estos sencillos consejos, podrás mantener tu baño limpio con el mínimo esfuerzo y en tiempo récord, pero, si lo prefieres, puedes contratar nuestros servicios de limpieza para que nuestros profesionales se encarguen de todo. En ese caso, puedes ponerte en contacto con nosotros sin ningún tipo de compromiso y te asesoramos en lo que necesites.